Distribución
En distribución el margen no se pierde en un lugar visible. Se pierde en descuentos que nadie autorizó, devoluciones que nadie costeó y producto que venció en la bodega.
Una distribuidora mueve mucho volumen con margen estrecho. Eso significa que los errores pequeños, repetidos miles de veces, se comen la utilidad — y que la información tardía no sirve para nada, porque cuando llega el producto ya se vendió o ya se venció.
Cada vendedor con su criterio. Se resuelve con listas de precios por canal, límites por margen y aprobación automática al cruzarlos.
Se compra en pallet, se almacena en caja y se vende en unidad. Si las conversiones están mal, el inventario y el costo están mal.
Control de lotes con fecha y salida por primero en vencer, más alertas con tiempo suficiente para colocar el producto.
El rubro que más se subestima. Tienen que costearse e imputarse al pedido y al cliente que las generó.
Conteos cíclicos en lugar de un inventario anual traumático, con ajustes que alguien revisa y autoriza.
Límites por cliente, bloqueo de despacho por morosidad y excepción autorizada que queda registrada.
El estándar de Odoo cubre bien la distribución simple. Lo que hemos desarrollado como módulos propios, porque en la práctica hace falta: control de políticas de descuento con aprobación por margen, tableros de picking para bodegas con alto volumen de líneas, control de crédito con retención de facturación a clientes morosos, consecutivos fiscales por sucursal, e impresión térmica directa para despacho y mostrador.
Todo eso vive como módulo propio, versionado y desplegado por Git, separado del núcleo — de modo que las actualizaciones de Odoo no lo rompen.
El trabajo pesado está en los datos, no en el software. En distribución, limpiar el catálogo de productos y las unidades de medida antes de migrar es lo que decide si el proyecto sale en el plazo o se arrastra. Lo puede hacer tu equipo, y conviene empezarlo antes de contratar a nadie.
Fase 1 con ventas, inventario, compras, contabilidad y facturación electrónica. Después, según lo que más duela: control de descuentos y márgenes, rutas y despacho, o planilla. El método completo está en cómo implementamos Odoo, y el rango de inversión lo podés estimar en la calculadora.
Sí, con control de lotes y fechas de vencimiento, y reglas de salida por primero en vencer. Lo que hay que diseñar con cuidado es el proceso físico de la bodega: de nada sirve el lote en el sistema si en el piso se despacha lo que está más a mano. La implementación tiene que llegar hasta ahí, no quedarse en la pantalla.
Con políticas de precio por canal y por cliente, y aprobaciones automáticas cuando el descuento o el margen cruzan un límite. Es uno de los puntos donde más hemos desarrollado módulos propios, porque el estándar cubre el caso simple y las distribuidoras rara vez tienen el caso simple.
Sí, y es la razón principal por la que una distribuidora cambia de sistema. Requiere que el costo esté bien llevado y que los gastos asociados — flete, devoluciones, notas de crédito, bonificaciones en producto — se imputen al pedido y no se diluyan en un gasto general de fin de mes.
Sí: planificación de despachos por ruta, documentos de entrega, confirmación de recepción y tratamiento de lo que vuelve. Las devoluciones son el punto que más se subestima — en perecederos pueden mover el margen varios puntos y casi siempre se registran tarde y mal.
Entre 12 y 20 semanas para una fase 1 con ventas, inventario, compras, contabilidad y facturación electrónica. El rango lo marca el estado del catálogo de productos y de las unidades de medida, que en distribución suele ser el trabajo más pesado de toda la migración.
Una conversación de 30 minutos basta para saber si Odoo, la automatización o una integración resuelven tu problema — y qué costaría hacerlo bien.